DR. LUIS AGUILAR LEÓN

¿Y  Cuba?

Hay temas que marcan una herida profunda en un pueblo controlado desde hace 45 años por un inteligente dictador que  sabe muy bien como insultar a los americanos, imponer su sueño marxista, y arrestar y fusilar a cubanos que le sirven de comercio humano. Hace poco, siete cubanos fueron arrestados sigilosamente sin juicio ni razón, pero fueron “perdonados” porque un eminente europeo que los visitaba solicitó el perdón de tres. Castro lo complació. Así el comandante, como solía hacerlo, se ganaba el apoyo de otro hombre importante.  

Dos millones de cubanos fueron castigados y expulsados en los primeros años de la larga dictadura, pero Castro siempre maneja bien el clásico argumento marxista que siempre culpa al nada popular “imperialismo americano” y justifica el castigo de los que el mismo señala como agentes del imperialismo. Cientos de cubanos que han perecido trágicamente en el mar, ahogados por las olas o empujados por los castristas, no han recibido mucho apoyo.

La eficiente maquinaria de castigo sigue sonriendo hacia el norte, especialmente hacia las estrellas de Hollywood, y hacia todo el resto del continente que odia a los americanos. Pero esos ilustres personajes que aplauden a Castro ni siquiera toman nota de la situación racial en Cuba, donde muchos turistas rechazan contactos con los negros. 

Pero Castro sigue funcionando bien y extendiendo su influencia. Como siempre, calladamente,  para luchar contra el imperialismo americano, el discípulo de Castro,  está recibiendo al líder dictador venezolano Chaves, quien está recibiendo armas y aviones militares y deshaciendo la estructura económica de Venezuela. Las relaciones con Colombia se han puesto tensas y otros grupos de izquierda latinoamericana comienzan a revisar la estrategia mundial y a mencionar al “Ché Guevara”, aquel líder que Castro traicionó, para despues elevarlo a la categoría de los heroes que ya no pueden hablar.

Mientras tanto cañones terroristas norteamericanos truenan en Irak y en otras regiones. Y el presidente  Bush, en un noble discurso inaugural, afirmó que los Estados Unidos lucharan siempre porque los pueblos alcancen el grado de unidad y libertad que se merecen. Pero Cuba está a noventa millas de los Estados Unidos, más de dos millones de cubanos escaparon hacia el norte, trataron de luchar con armas contra Castro y poco a poco descubrieron la eficiencia de las armas y la efectividad de su propaganda marxista propaganda.  

Y no se trata de buscar los términos de las guerras y visualizar como caen los jóvenes que combaten contra el sangriento terrorismo de Irak y de otras naciones divididas.   

Se trata de enviarle un mensaje a todos los cubanos que en el exilio y en la isla sueñan con la oportunidad de desenmascarar

al viejo Castro, de recuperar las raices cubanas y de unirse a los pueblos que conocen sus raíces.

El Apóstol Martí sigue siendo nuestro apóstol. Cuando llegó a Nueva York  y vió por primera vez, a las filas de pacíficos votantes americanos, que se movían bajo un tremendo aguacero. , . el concerge le dijo “parecen un rebaño”. Y Martí le dijo, “pero son un rebaño de reyes”.   

De ahí que en casi todos los corazones cubanos sea bien conocida una dolorosa pregunta  ¿Y Cuba?

Enero 9, 2005

 

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