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En el Barrio de los Mangos
Olga Connor
El Nuevo Herald
olconnor@bellsouth.net
Zu Galeria Fine Arts presentó En el Barrio de
los Mangos del escritor cubano Leonel
Menéndez Alvarez, quien reside en California y
llegó precedido de la recomendación del
reconocido dramaturgo Raúl de Cárdenas: ``En
este libro: En el Barrio de los Mangos,
su autor anhela vehemente reproducir una época
inocente frente al huracán que se avecinaba y a
la que su familia ya había comenzado a darle
frente. Los relatos nos envuelven, nos traen
cierta inquietud infantil, con la misma dulzura
de uno de esos mangos que poco a poco fueron
desapareciendo del barrio. Una página nos hace
reír, y en la siguiente descubrimos que los ojos
se nos llenan de lágrimas. No hay imágenes
rebuscadas, ni metáforas complicadas, solamente
la sinceridad de un mundo visto desde el prisma
de los ojos de un niño...''
Manny López, director de Zu Galería, lo presentó
identificándose con el libro, ya que procede de
un pueblito de Cuba, Morón, en el que habita un
sinfín de personajes del tipo que presentan los
cuentos. ``Las vivencias de este niño pudieron
haber sido las mías'', comentó.
El autor, quien identifica el Barrio de los
Mangos con el mundo de Oz, o el de los viajes de
Gulliver, un pueblo mítico de Cuba, como un
sitio soñado de su infancia, presentó entonces a
la actriz Madeline Marchant, quien leyó
Barbarita Ciclón y Los quince de la
galleguita. Y luego él mismo leyó En el
Barrio de los Mangos y Las tres palmas
reales. • |
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De El Barrio de los Mangos:
“Volar
como Matías Pérez"
A mí me gusta contar historias, historias
que creo en mí cabeza. Te voy a contar una
de un niño que se sentía como que era de
otro planeta. La historia que escribió fue
paso a paso, con aquellos zapatos viejos que
adentro tenían herraduras de metal para mis
pies planos, y tenían las suelas gastadas,
pero paso a paso se llega a Roma, según me
dice mi abuela Pepa. Y yo sé que algún día
conoceré a Roma.
Yo todo esto lo pongo en papel y hoja, así
los fantasmas y brujas desaparecen de mi
mente.
Uno de estos días voy agarrar mis libros y
mis notas y desapareceré como Matías Pérez,
en un globo de aire. Y cuando los vecinos se
pregunten, que le pasó a Leonelito, que
desapareció con sus libros, sus papeles y
sus zapatos rotos, yo ya estaré muy lejos
por allá por Estados Unidos, pero esto es mi
gran secreto. Los vecinos no sabrán que me
iré, como lo hizo mi tío Angelito, pero yo
regresaré un día para que vean lo que
escribí sobre el Barrio de Los Mangos. |