La
editorial Alexandria Library, Miami, acaba
de presentar el último libro de la poetisa
cubana radicada en Hialeah, Estela García,
titulado Piéride. Es un libro que
está en el espacio natural de las
mariposas y que se diluye en el hábitat
orgánico de los hombres que es la vida y
la muerte, con la intensidad secular que
dan las metáforas proféticas.
Para decir
su poesía, esta abogada camagüeyana,
escogió los misterios y los retos que
representa la poesía oriental japonesa,
los haikus, conjugados con los versos
libres occidentales. Los haikus son una
especie de bonsai literario que, como
pequeños árboles, son hermosos pero
requieren de gran cuidado, al decir del
poeta Manuel Castro ``es una forma lírica
con una distribución invariable de 5-7-5
sílabas. Es él, en sí mismo, un desafío,
un poema mínimo y completo con sus 17
sílabas que lo apuntalan y lo hacen
emerger como poesía concisa y muy intensa
en su expresión.
En el
prólogo del libro la escritora Azalea
Carrillo acota: ``La autora ha sabido
expresar con matices filosóficos su
analogía con la realidad y con sus
sentimientos'', y lo expone en un haiku
tierno lleno de mil aristas.
Muere memorias,
a manos del olvido,
sin ningún ruido.
Estela
García, quien descubrió los haikus durante
una clase de inglés a su llegada a los
Estados Unidos y que se han convertido en
su ``voz espirtual'', manifiesta en
Piéride su intensidad por la vida y
también por la poesía, y lo sentencia en
versos libres cuando expresa:
A mí me viene la poesía,
de dónde no se donde,
sólo se que he besado los pies de la
aurora,
catando ayunos de miel,
en penitencia de la rosa.
En
Piéride nos asomamos al mundo interior
de una mujer con vocación nostálgica por
la naturaleza y que a través de ella
descorre velos cotidianos en un andar de
voces que van desde el lirismo cautivador
de Gustavo Adolfo Becquer hasta la
modernidad coloquial y no menos hermosa de
la poesía de Raúl Rivero.
A este
libro le antecedieron otras dos obras Y
si la sed editado en Cuba por la
editorial Acana y Bonsai de haikus
salido en Estado Unidos también con
Alexandria Library. Además de varios
textos técnicos sobre Derecho Mercantil.
Con este
libro Estela García alcanza la madurez de
las alondras y como ella misma se define:
``Soy como piéride esa mariposa blanca con
manchas oscuras, donde comulgan en un
mismo vuelo alegrías y tristezas''. Es un
libro de muchas lecturas, para rumiar
sueños, contemplar la vida, un ajiaco
poético donde vivencias, desenfados,
amores y tormentas se dan la mano en el
equinocio febril del ser humano y donde la
poesía redime el alma sensible de la
autora cuando escribe:
Sueños y olvidos
Que rara conmoción
En dos palabras.