Filme anticatólico premiado en el
Festival de Venecia

Escena de la película Las Hermanas Magdalenas, del
director escocés Peter Mullan, quien ha dicho que durante la
filmación se dio cuenta de que “no había mucha diferencia entre
los católicos y los talibanes”.
ROMA (NE) – The Magdalene Sisters (Las Hermanas
Magdalenas), es el título de la película premiada a principios
de septiembre con el “León de Oro” del Festival de Venecia, y que
ha sido considerada como “agresivamente anticatólica”. No sólo han
opinado así católicos y representantes de la Iglesia, sino incluso
críticos internacionales de cine.
Según señalaron
diversos críticos, el premio concedido desprestigia al conocido
certamen del séptimo arte ya que la película no habría sido
elegida por su valor estético o dramático, sino por el escándalo
que puede suscitar en el público. Entre ellos, Valerio Riva,
Consejero de la Bienal de Venecia, se negó a participar en la
premiación por considerar la elección más propagandística que
técnica o artística.
A semejanza de otros filmes anticatólicos recientemente estrenados
en diversos países, The Magdalene Sisters no se ciñe a una
realidad histórica. Toma algunos elementos ubicables en el tiempo
y la historia y los utiliza en el entramado de una ficción cuya
característica difamatoria es fácilmente perceptible.
En el presente caso la ficción se teje en torno a las desventuras
de cuatro adolescentes brutalmente tratadas en un convento que
acoge a mujeres sin apoyo económico situado en Irlanda en los años
60.
“Me parece que el director ha querido generalizar el fenómeno de
los internados ‘Magdalene’ para provocar una reacción intensa en
el público y en la crítica”, señaló comentando la trama el padre
Luca Pellegrini, adjunto de la Secretaría del Consejo Pontificio
para la Cultura.
El escocés Peter Mullan, director de The Magdalene Sisters,
señaló expresando abiertamente su intención que “mientras
filmábamos la película fuimos viendo que no había mucha diferencia
entre los católicos y los talibanes”. Ante este tipo de
declaraciones y los ataques y calumnias no menos encubiertos que
presenta el filme, L’Osservatore Romano lo calificó como “una
rabiosa y rencorosa provocación” que, para causar un mayor efecto
en los espectadores, “utiliza rostros nazis”.
En medio de las críticas, Andrea Piersanti –director de la revista
italiana de cine Il Cinematografo–, declaró que “da la impresión
de que el jurado se ha dejado influir por las polémicas. Premiar
esta película, claramente anticlerical, es un signo muy elocuente
que hay que evaluar con atención”.
Por su parte, el cardenal Ersilio Tonini, mostró su consternación
por el hecho de que en el jurado que concedió el premio “nadie se
haya planteado el problema de la verdad histórica” de la película
y añadió que se trata de “un deshonor para el Festival”.
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