Caridades Católicas entrena
agentes de pastoral social

Rogelio Zelada presentó el tema “El pensamiento social de Juan
Pablo II”.
(Foto: Brenda Tirado Torres)
Brenda Tirado Torres
La Voz Católica
No importa la nacionalidad o el credo religioso de los necesitados
que llegan buscando ayuda, las parroquias los reciben. Pero los
agentes de pastoral social no cuentan siempre con los recursos ni
el conocimiento para servir de la manera más adecuada.
Con ese propósito la pastoral social, que es parte de Caridades
Católicas, convocó a los encargados de ese ministerio en sus
parroquias a un entrenamiento en español, que se llevó a cabo en
el Southeast Pastoral Institute (SEPI) el 2 y 3 de noviembre.
Unos 60 laicos de la Arquidiócesis de Miami asistieron para
escuchar las charlas, participar en talleres y conocer de primera
mano sobre los recursos disponibles. Representantes de la diócesis
de Palm Beach estuvieron presentes.
La sesión sabatina contó con la presencia de representantes de
algunas de las agencias de servicios sociales, como ubicación de
refugiados cubanos y haitianos, orientación y ayuda a mujeres
indocumentadas, víctimas de la violencia doméstica, etcétera.
Elvira González, coordinadora de la pastoral social se mostró
satisfecha pero inquieta ante la cantidad de trabajo que tendrán
los agentes de esa pastoral en sus parroquias.
“La necesidad es grandísima”, dijo González. “Hay mucho
desconocimiento en las parroquias, no sólo de los recursos
diocesanos, sino de lo que hay disponible en la comunidad y de
cómo encontrar respuesta a sus necesidades, que son enormes. Esta
gente quiere ayudar de buena voluntad, pero se ve atada, no sabe
cómo”.
En su presentación “El pensamiento social de Juan Pablo II”,
Rogelio Zelada, de la Oficina de Ministerios Laicos, destacó la
importancia de tomar en consideración la cultura de cada ser
humano para entenderlo. “Un aspecto importante para comprender su
compleja situación es verlo desde la esfera de la cultura”,
explicó. “Cada cultura merece y debe ser respetada y defendida
junto con todos los derechos fundamentales del ser humano,
derechos personales, sociales y nacionales”.
Zelada dijo que los seglares están llamados a luchar por la
promoción de los más débiles de la sociedad para que ejerzan su
derecho a participar y gozar de los bienes materiales y para que
su capacidad de trabajo dé frutos. “Es el camino para lograr un
mundo más justo y más próspero para todos –manifestó– porque la
promoción de los pobres es una gran ocasión para el crecimiento
moral, cultural e incluso económico de la humanidad entera”.
Destacó que la Iglesia defiende la dignidad de la persona, los
derechos irrenunciables que de ella se desprenden: el derecho a
tener una propia patria; a vivir libremente en su propio país; a
vivir con su familia; a disponer de los bienes necesarios para
llevar una vida digna; a conservar y desarrollar su patrimonio
étnico, cultural y lingüístico; a practicar su religión y a ser
respetado como ser humano.
La Iglesia también reconoce el derecho de toda persona a emigrar,
aunque entiende que los países también tienen el derecho a
controlar la entrada de emigrantes.
Los líderes se reunieron en grupos tras las charlas, para plasmar
las teorías en proyectos concretos para la Pastoral Social en sus
parroquias. Una preocupación fue cómo ayudar a los necesitados sin
que creen dependencia y puedan valerse por sí mismos.
Los representantes de Palm Beach decidieron presentar un taller en
su diócesis para los que quieran integrarse a la Pastoral Social.
“Hemos decidido aquí mismo organizar una red para ayudarnos
mutuamente, no sólo en cuanto a recursos, sino en el aspecto
espiritual también”, informó Rosa María Montenegro, coordinadora
de Acción Social de Caridades Católicas en aquella diócesis y
quien también colaboró en la planificación del entrenamiento. “Las
parroquias son las que más ayuda social pueden brindarles, y esa
es una forma de evangelizarlos dentro de su misma fe, al ver que
es su Iglesia la que satisface su necesidad”, dijo la coordinadora.
Los participantes también recibieron orientación sobre el arte de
cabildear.
“Lo importante del cabildeo es la necesidad de conocer a nuestros
legisladores”, explicó la religiosa Esther Pineda, CSJ,
coordinadora de Asuntos Latinos para NETWORK, organización
nacional católica que cabildea por la justicia social.
“En este año deben aprobar la ley nuevamente”, informó la hermana
Pineda. “Hemos luchado para que se aumente la cantidad de fondos
destinados a servicios para inmigrantes. Sin esos trabajadores,
esta sociedad declina. La mayoría de los empleos en los centros de
cuidado a ancianos, los hoteles, la agricultura, utiliza mano de
obra inmigrante. Disfrutamos del producto de su trabajo, pero no
buscamos que se les pague un salario justo, ni siquiera de
tratarlos con la dignidad que merecen”, señaló.
Alicia Marill, directora del Programa de Doctorado en Ministerio,
de Barry University, y cofundadora de Amor en Acción, habló sobre
“Servir más allá de nuestros límites”.
“Como cristianos estamos llamados a acompañar a nuestros hermanos
que nos necesitan”, dijo Marill. “Pero ‘acompañar’ no es sólo
caminar con ellos, sino socorrerlos, preocuparnos por su bienestar”.
Marill citó la carta pastoral del arzobispo John C. Favalora de
enero de 2002, La Estrella de Belén, en la que, inspirado en
Ecclesia in America, hace un llamado a colaborar con la Iglesia en
América Latina.
Marill informó que la Arquidiócesis de Miami cuenta con más de 30
grupos misioneros, entre ellos Amor en Acción, que está a cargo de
la formación de los misioneros en las parroquias. “En realidad,
cuando vamos a las misiones, no vamos a cambiarlos”, explicó.
“Somos nosotros quienes nos transformamos por ellos. Es el
concepto de la misión en reverso: en ese actuar, somos
transformados”.
Teresita González, directora ejecutiva de Amor en Acción mostró lo
que llamaron “un símbolo sacramental”: las sandalias de Rafael,
que pertenecían a un haitiano que trabaja en la zafra de la
República Dominicana. Rafael usaba para trabajar estas sandalias
desgastadas y rotas; una de ellas tenía un clavo para que la
correa no se zafara.
“En esta misión Dios nos toca y nos cambia. La misión nos llama a
la transformación”, dijo González.
Servicios disponibles
Ayuda a Refugiados, 60 E 3 St., Suite 206, en Hialeah, teléfono
(305) 883-4555.
Servicios Legales de Caridades Católicas, ayuda legal para asuntos
de inmigración, 711 Biscayne Blvd., en Miami, teléfono (305)
758-3301.
FIAC (Florida Immigrant Advocacy Center), 3000 Biscayne Blvd.,
Suite 400, Miami, 33137, teléfono (305) 573-1106: asistencia
legal para personas pobres con problemas de inmigración –incluyendo
a indocumentados– que no pueden pagar servicios de representación
legal.
Programa de Orientación, teléfonos (305) 758-0024 en Miami-Dade,
1(866) 758-0025 en Broward: ayuda sicológica a corto plazo. El
costo es de acuerdo a los ingresos.
Ayuda para las personas con VIH/SIDA, teléfono (305) 899-0446:
grupos de apoyo, orientación o educación. Génesis, un hospicio
para personas con VIH o sida, está localizado en el 3675 S. Miami
Ave., en Miami, teléfono (305) 856-1043.
Cuidado a niños menores de seis años Caridades Católicas cuenta
con siete centros de cuidado diurno. También hay ayuda económica
para las personas elegibles, a través del programa Head Start, del
Departamento de Niños y Familias del estado de la Florida. Más
información, (305) 754-2444.
Ayuda para personas adictas a drogas o alcohólicas, Saint Luke’s
Addiction and Recovery Center, 7707 NW 2 Ave., Miami, teléfono
(305) 795-0077.
Ayuda de emergencia para familias que no tienen cómo pagar la
renta o los servicios públicos, o necesitan alimentos: 970 SW 1
St., en Miami (en la Pequeña Habana), (305) 324-1104.
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