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Hacia una integración absoluta de los hispanos en la Iglesia de los Estados Unidos


Ronaldo Cruz y Alejandro Aguilera-Titus, Director y Director Asociado, respectivamente, del Secretariado de Asuntos Hispanos de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos. (Brenda Tirado Torres)

Brenda Tirado Torres
La Voz Católica

La Pastoral Hispana se solidificará cada vez más gracias a una mayor toma de conciencia por parte de los obispos del país, de acuerdo a los directores del Secretariado de Asuntos Hispanos de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos.

Un elemento muy importante para el fortalecimiento de la Pastoral Hispana nacional es el documento Encuentro y misión: Un marco pastoral renovado para el ministerio hispano, aprobado por los obispos durante la conferencia anual realizada en Washington, DC, en noviembre del año pasado.

Ronaldo Cruz y Alejandro Aguilera-Titus, Director Ejecutivo y Director Asociado del Secretariado, respectivamente, visitaron el Sur de la Florida a principios de marzo, y participaron en el Congreso Continental de Catequesis y Nueva Evangelización, realizado en Miami. Ambos coinciden en que en Encuentro y Misión, el episcopado estadounidense reafirma al ministerio hispano como parte integral de la vida, la misión y las estructuras de la Iglesia.

Encuentro y Misión también hace un llamado a los hispanos a participar activamente en el liderazgo de la Iglesia. Se estima que para el año 2050 la mayoría de los católicos en el país será de ascendencia hispana, por lo que este grupo debe prepararse para asumir un papel de líder en una Iglesia culturalmente diversa.

“El liderazgo y la presencia hispana son parte fundamental del futuro de la Iglesia”, aseguró Aguilera-Titus. “Ya en 1983 los obispos habían manifestado que la presencia hispana es una bendición para la Iglesia, y esa declaración la vuelven a hacer en Encuentro y Misión, porque saben que es la presencia hispana la que está aportando mucha vitalidad a la Iglesia. Los obispos ven en los hispanos una fuente inspiradora de evangelizadores, de gente que tiene un sentido comunitario muy profundo, una fe y una devoción mariana auténtica, un sentido de generosidad y de fiesta que realmente ayuda a la Iglesia de los Estados Unidos”.

Uno de los grandes retos que enfrenta la Pastoral Hispana es el cálido recibimiento que reciben los inmigrantes hispanos por parte de otras confesiones religiosas, en comparación con la falta de acogida en muchas parroquias católicas. “Precisamente, Encuentro y Misión intenta que las parroquias desarrollen una manera creativa de responder a las necesidades de los hispanos, porque las parroquias que se han convertido en ‘centros hispanos’ están reventando de fieles. Tenemos que compartir la riqueza –que son los fieles– y también los recursos para servir a esos fieles”.

En estos momentos, la Iglesia Católica de Estados Unidos cuenta con ministerios hispanos en unas 4,000 parroquias –aproximadamente el 20 por ciento de las parroquias del país– y se espera que el crecimiento hispano continúe significativamente al nivel parroquial como fruto de la Pastoral Hispana. Por tal razón, se pronostica un crecimiento significativo en el número de parroquias durante los próximos cinco años, y que las diócesis dediquen esfuerzos más definidos para ayudar en el desarrollo de la Pastoral Hispana.

A juicio de Aguilera-Titus, la Pastoral Hispana ha sido un ejemplo para otros departamentos y ministerios de la Iglesia Católica de los Estados Unidos. “Muchos ya ven con más claridad la diversidad cultural de la Iglesia”, afirmó al recordar los frutos del “Encuentro 2000”, realizado en la ciudad de Los Angeles, California, a principios de julio de 2000.

“Encuentro 2000” fue una iniciativa del Comité de Asuntos Hispanos de la Conferencia de Obispos de los Estados Unidos. En 1997 recomendó que se realizara, al nivel nacional, una gran asamblea en el Año Jubilar 2000 para celebrar la riqueza de la diversidad cultural de la Iglesia estadounidense.

Entre las prioridades del Secretariado, se encuentra la promoción, el entrenamiento y la implementación de Encuentro y Misión, el cual, aclaró Aguilera-Titus, no es un documento creado sólo para la Pastoral Hispana, sino para toda la Iglesia.

Una de las inquietudes del Secretariado es el desarrollo de modelos de Pastoral Juvenil que respondan a las necesidades de adolescentes y de jóvenes adultos hispanos, nacidos en los Estados Unidos como en el exterior. Con ese propósito, la Red Nacional Católica de Pastoral Juvenil ha presentado una iniciativa que está siendo considerada por el Comité de Obispos de Asuntos Hispanos, y el Subcomité para la Juventud y los Jóvenes Adultos.

“El modelo que se utiliza para el ministerio con adolescentes y jóvenes adultos en los Estados Unidos es un modelo tradicional, con el anglosajón en mente”, añadió Cruz, y explicó como ejemplo que, mientras el típico joven estadounidense se prepara para ir a la universidad, y sus padres están inscritos en la parroquia y participan en su corresponsabilidad financiera, “en el caso de los hispanos, muchas veces los padres no están inscritos en la parroquia, tienen problemas de documentación, de trabajo, o tienen dos trabajos, y el dinero que ganan es tanto para sostenerse como para enviarlo a sus familiares en sus países de procedencia”.

“Lamentablemente, el modelo que se usa en las diócesis es para la clase media, que habla un solo idioma: inglés. Tenemos que establecer nuevos modelos para el pueblo que está llegando. La cultura es distinta y tenemos que adaptar esos modelos para que el joven hispano se sienta en casa”.

Aguilera-Titus indicó que “fuera de Miami y de algunas diócesis en el suroeste de los Estados Unidos, el Youth Ministry es un ministerio con el que el joven hispano no se identifica. Ya hay algunas iniciativas que han surgido espontáneamente y que han sido lidereadas por jóvenes nacidos fuera de los Estados. Ese modelo tiene que ser afirmado por las parroquias”.

La tercera prioridad del Secretariado es la colaboración con otros ministerios. A la Pastoral Hispana le ha llegado el momento de crecer en sus relaciones interministeriales y ser la gran colaboradora al nivel diocesano. En esta iniciativa se ha enfatizado el desarrollo de material para que las parroquias ayuden a que los padres hispanos puedan tener influencia en las escuelas públicas.

Una de las grandes preocupaciones del Secretariado     es la alta tasa de deserción      escolar entre la juventud hispana, que en algunos lugares supera el 50 por ciento. Esta iniciativa busca   que la comunidad parroquial    actúe como puente entre los    padres de familia hispanos y las esuelas públicas, donde estudia la gran mayoría de los jóvenes de origen hispano.

Aguilera-Titus insistió en que, en la Pastoral Hispana, la catequesis debe desearrollarse en el contexto de la cultura, del lenguaje y de la religiosidad. Si es infantil o juvenil, debe involucrar a los padres de alguna manera, porque muchos inmigrantes han quedado excluidos del proceso catequético de sus hijos al asumirse que los niños deben asistir al catecismo en inglés porque van a la escuela en inglés.

En el Congreso de Catequesis y Nueva Evangelización no sólo se habló de que la catequesis debe ser una experiencia familiar, sino una experiencia de “inculturación”.

“En este encuentro se ha hablado mucho, por ejemplo, del diálogo entre la fe y la cultura, de la importancia de saber reconocer y amar al pueblo al que estás catequizando para poder ser efectivos en la catequesis. Si tú no conoces y amas al pueblo con el que trabajas, y no hablas en su lengua ni en su contexto cultural, no vas a poder transmitir el mensaje”.