|
Cientos de
nuevos conversos participan
en el Rito de Elección
Angelique Ruhí-López
La Voz Católica
Fotos:
Angelique Ruhí-López
Samuel Wolf estaba tan conmovido que casi no podía hablar.
Con lágrimas en los ojos, el catecúmeno judío de la parroquia
St. Martha, en Miami Shores, explicó por qué decidió convertirse
al catolicismo.
|
 |
|
Candidatos de la parroquia St. Gregory the Great, de Plantation,
junto a sus madrinas y padrinos, se regocijan al haber sido
presentados y aceptados por el arzobispo en el Rito de Elección,
el domingo 29 de febrero, en la catedral
St. Mary. |
|
|
“No tengo hijos y no tengo a nadie que pronuncie la oración por
los muertos, que en la tradición judía es leída por los hijos
cuando muere su padre. Cristo ya dijo esta oración por mí,”
indicó Wolf después de la segunda de cuatro ceremonias del Rito
de Elección, efectuada en la Catedral St. Mary.
El Rito de Elección, celebrado en todo el mundo el primer
domingo de Cuaresma, es parte del Rito de Iniciación Cristiana
para Adultos (RICA). Es el último paso antes de ser admitidos en
la Iglesia Católica en la Vigilia Pascual, y significa la
aceptación oficial por el arzobispo de estos “elegidos” en la
comunidad cristiana.
Se requiere un año de preparación en el catecumenado. Durante la
Cuaresma, los candidatos y los catecúmenos entran en un período
de reflexión, llamado tiempo de escrutinio o de examen personal,
hasta que reciben los sacramentos en la Vigilia Pascual. Después
de haber recibido los sacramentos vienen 50 días de recogimiento
y de intenso estudio hasta Pentecostés, cuando se les anima a
participar en la vida de sus parroquias.
|
 |
|
Scott Fisher, catecúmeno de la parroquia St. Gregory the Great,
se casará con su madrina, Angela Esper, en junio.
|
|
|
Los elegidos son los catecúmenos, que desean ser bautizados, y
los candidatos son quienes desean completar los otros
sacramentos de iniciación: la confirmación y la eucaristía. Los
candidatos han sido bautizados en otras denominaciones
cristianas, o han sido bautizados católicos, pero no continuaron
en la fe. Los catecúmenos y los candidatos recibirán dichos
sacramentos en la Vigilia Pascual, el sábado10 de abril, en sus
respectivas parroquias. Este año participaron 406 catecúmenos y
816 candidatos, de 69 de las 117 parroquias en la Arquidiócesis
de Miami.
“No vinieron aquí
por accidente”, expuso el Arzobispo John C. Favalora en su
homilía. “Vinieron porque fue parte del plan y la gracia de Dios.
La gracia de Dios abunda a través de sus promesas”.
Las historias personales de cada elegido demuestran esta gracia
y promesa de Dios.
“Mi papá fue católico y mi mamá fue bautista. Siempre sentía que
estaba luchando entre estas dos religiones, y necesitaba tomar
una resolución”, explicó Rebecca García, candidata de la
parroquia St. Gregory the Great, en Plantation.
García tiene dos
hijos; su hija es católica y su hijo es bautista.
|
 |
|
Rebecca García,
de St Gregory, decidió ser católica.
|
|
|
“Yo respeto sus deseos, siempre que estén siguiendo a Dios”,
dijo García. “Para mí ha sido una jornada increíble. Estoy muy
emocionada”.
“Sus historias son las Escrituras modernas”, señaló el arzobispo.
“El Espíritu Santo hace cosas maravillosas por la gracia
maravillosa de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo”.
Durante el Rito
de Elección, cada persona caminó hasta el altar, donde el
arzobispo les dio la bienvenida. No se celebró la Eucaristía
porque los catecúmenos y muchos de los candidatos no han hecho
su primera comunión. El arzobispo los invitó a que regresaran
todos a la catedral dos semanas después de la Pascua, el domingo
25 de abril, para celebrar una misa para los neófitos.
|
 |
|
El Arzobispo John C. Favalora le da la bienvenida al candidato
Vincenzo Novara, de la parroquia St. Patrick, de Miami Beach.
|
|
|
Scott Fisher, catecúmeno de la parroquia St. Gregory, explicó
que, aunque no creció como católico, ha visitado Italia y el
Vaticano en varias ocasiones, desde que fue por primera vez a
los 14 años de edad.
“Las experiencias que he tenido allí se han quedado siempre
conmigo”, expresó Fisher. “Siempre supe que sería católico algún
día”, añadió. “Lo había estado pensando ya por algún tiempo. Es
un sentimiento general que tengo, porque no estuve expuesto a
ninguna religión cuando era niño”, explicó.
“Siempre me he sentido un poco perdido”, continuó Fisher. “No me
arrepiento. Mi único arrepentimiento”, concluyó el nuevo
católico, “es por haber esperado tanto para hacerlo”.
aruhilopez@miamiarch.org
|