Guerrilla colombiana secuestra a Obispo de Yopal
ACI
El Obispo de Yopal, Mons. Misael Vacca Ramírez, fue secuestrado
el domingo 25 de julio por presuntos miembros del Ejército de
Liberación Nacional (ELN), mientras se encontraba en visita
pastoral en Morcote, en el límite entre los departamentos de
Boyacá y Casanare. Los secuestradores afirmaron que liberarían
al Obispo con un supuesto mensaje político.
El Padre Nicanor Roa, párroco de la Catedral de Yopal, explicó
que el secuestro del Prelado –de 48 años–, se produjo cuando se
encontraba en compañía de los sacerdotes Pedro Hernández y John
Dairo Paniagua, quienes fueron dejados en libertad junto con el
alcalde del municipio de Nuchía, José Galvis.
Según Galvis, el Prelado fue contactado desde el sábado 24,
cuando se le acercaron los presuntos miembros del ELN y le
informaron que no podría abandonar la región hasta nueva orden.
Los obispos de la Conferencia Episcopal Colombiana (CEC)
manifestaron su rechazo al secuestro y pidieron a los
responsables respetar la vida del Obispo. El Secretario General
de la CEC, Mons. Fabián Marulanda, calificó el hecho como
“doloroso” y explicó que Mons. Vacca formaba parte de una
comisión eclesiástica que buscaba un acercamiento entre uno de
los grupos armados ilegales y el Gobierno Nacional.
Por su parte, el presidente colombiano, Álvaro Uribe, ordenó una
operación de rescate que se realiza en el área rural y urbana de
Nunchía (Casanare), a cargo de fuerzas militares en conjunto con
el Ejército Nacional, la Policía y aeronaves de la Fuerza Aérea
Colombiana.
Uribe, quien participó en un consejo extraordinario de seguridad
en Pereira, declaró que ha analizado el hecho con los generales
Martín Orlando Carreño, Comandante del Ejército, y Jorge Daniel
Castro, Director de la Policía.
El mandatario aseguró que los oficiales han dispuesto todas las
acciones “a ver cómo lo rescatamos. Tenemos toda la voluntad de
que el señor obispo pueda regresar rápidamente al gozo pleno de
su libertad. El secuestro no tiene explicación”, agregó Uribe.
Asimismo, el Ministro del Interior, Sabas Pretelt, aseguró que
el Gobierno “está muy angustiado” por la situación del prelado;
y el Fiscal general, Luis Camilo Osorio, afirmó que su despacho
tiene información sobre la autoría del hecho por parte del ELN.
A raíz del secuestro del obispo colombiano, el Subdirector de la
Oficina de Prensa de la Santa Sede, P. Ciro Benedettini, C.P.,
expresó el enérgico pedido del Papa Juan Pablo II exigiendo su
liberación.
“El Santo Padre ha recibido con dolor y preocupación la noticia
de este acto criminal, totalmente injustificable, y pide con
paterna firmeza la liberación inmediata del Prelado”, dijo El P.
Benedettini.
“Es muy lamentable y reprobable que a un obispo que ha ido a
anunciar el Evangelio de la paz y de la esperanza a los fieles
confiados a su cargo, sobre todo a los más pobres, se le impida
de un modo tan incalificable ejercer libremente su ministerio
pastoral”, señaló el vocero de la Santa Sede.
El Vaticano recordó en una nota de prensa que la noche del
sábado 24 de julio, miembros del Frente “José David Suárez” del
ELN secuestraron al Obispo Misael Vacca Ramírez, de Yopal, al
este de Colombia, mientras estaba visitando a la comunidad
cristiana de Morcote.
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, desde hace un mes ha
puesto en marcha una iniciativa de diálogo con el ELN. Los
secuestradores han afirmado que quieren entregar un mensaje al
Obispo Vacca Ramírez.
Tras el reciente secuestro, varios obispos colombianos
expresaron su “solidaridad y acompañamiento espiritual” en
relación con el sacerdote y advirtieron que el hecho afecta
directamente el proceso de paz en el país.
La Conferencia Episcopal Colombiana (CEC) expresó en un
comunicado: “reafirmamos nuestra posición de total rechazo al
secuestro de toda persona, y lo condenamos como un crimen
detestable que viola los derechos fundamentales de la vida y la
libertad”.
“Reiteramos a los grupos al margen de la ley que que procedan a
la liberación de todas las personas retenidas”, agregaron los
obispos.
El Arzobispo de Medellín, Mons. Alberto Giraldo, recordó que,
desde junio pasado, delegados del Gobierno y del ELN mantienen
contactos en busca de reactivar las conversaciones de paz
bilaterales, suspendidas desde comienzos de 2003. “Estamos
pensando en una posible negociación; no cerremos las puertas a
una negociación. Esta clase de hechos cierra las puertas”,
destacó el prelado.
Asimismo, el Arzobispo de Tunja y vicepresidente de la CEC,
Mons. Luis Augusto Castro, afirmó que el ELN es “un grupo ante
el que se han tenido acercamientos; un grupo de obispos dialogó
la semana pasada y se pensaba que su actitud era más positiva
hacia el Episcopado”.
Ante el supuesto mensaje que enviarían los guerrilleros por
mediación del obispo secuestrado, Mons. Castro advirtió que “se
trata tal vez del deseo de enviar algún mensaje político, pero
es que los medios son totalmente injustificados para los fines
que se propone”.
El Arzobispo de Barrancabermeja, Mons. Jaime Prieto, explicó
también que los contactos con la organización rebelde buscan
“identificar al grupo de secuestradores como uno de los grupos
del ELN”.
Por su parte, el secretario del Episcopado, Mons. Fabián
Marulanda, confirmó que Mons. Vacca realizaba “labores de
acercamiento con uno de los grupos armados ilegales”.
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