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El Arzobispo explica los acuerdos legales

Las demandas civiles no establecen la veracidad de las alegaciones; el precio de defenderse contra ellas es tremendamente alto

Queridos amigos:

Deseo informarles directamente sobre acontecimientos significativos vinculados con demandas presentadas contra la Arquidiócesis de Miami en relación con alegaciones de abuso sexual contra menores cometidos por miembros del clero. Como he mencionado anteriormente, cada vez que se presenta una alegación de conducta sexual indebida que involucre a un sacerdote o a un diácono, la alegación se ventila en tres niveles: criminal, civil y canónico.

Hasta ahora, los Fiscales Estatales de los condados de Miami-Dade y Broward han declarado que no presentarán cargos criminales en la mayoría de los casos que han estado investigando, ya sea debido a la expiración de los estatutos de limitación, a la falta de pruebas o a otras razones legales.

Frecuentemente, la primera notificación que la Arquidiócesis de Miami tiene de tales alegaciones ocurre cuando se presenta una demanda civil. En muchas de estas demandas, no se menciona el nombre del sacerdote o del diácono como acusado, sino sólo a la Arquidiócesis de Miami. Estas demandas civiles nunca establecen si el supuesto acto de conducta sexual indebida ocurrió realmente, o no.

Los gastos legales de defender a la Arquidiócesis de Miami de estas demandas civiles, han sido tremendamente altos, especialmente durante los últimos dos años. Se llega a un punto en que los gastos legales de la defensa sobrepasan las demandas financieras de los acusadores. Llegados a tal punto, tengo que cuestionar razonablemente el sentido de proseguir la defensa contra las demandas civiles, en oposición al de zanjarlas mediante acuerdos.

Considerando esta realidad financiera, el hecho de que los procedimientos civiles nunca resolverían la cuestión de la culpabilidad o la inocencia del acusado, y tomando en consideración el presente clima –que puede afectar el resultado de un caso–, di permiso recientemente para que nuestros abogados zanjen un significativo número de demandas.

El coste total de estos acuerdos es mucho menor que el de los gastos legales en los que ya hemos incurrido en la defensa de la Arquidócesis, para no mencionar las cantidades que los reclamantes perseguían originalmente mediante sus demandas. Estos acuerdos financieros no fueron el resultado de ninguna decisión de un tribunal civil. En vez de ello, los casos se resolvieron por una mediación.

Como se dijo en “Tiempo de sanación”, la sección especial que se publicó tanto en The Florida Catholic como en La Voz Católica el 11 de diciembre de 2003, la Arquidiócesis de Miami dispone de un seguro para ayudar a pagar estos acuerdos. El documento “A Time to Heal”/“Tiempo de sanación”, puede consultarse en la página en internet de la Arquidiócesis: www.miamiarch.org.

He llegado a la conclusión de que la manera más justa a nuestro alcance para resolver las alegaciones de abuso sexual contra un menor en una forma que proteja los derechos del acusador y del acusado, es el foro legal de la Iglesia. La decisión de zanjar estas demandas civiles, no afecta en modo alguno de manera negativa a los sacerdotes acusados involucrados en procedimientos canónicos.
Como vuestro Arzobispo, he sentido que era importante comunicarles los acuerdos que la Arquidiócesis ha alcanzado, y los motivos que obran detrás de estas decisiones. También he querido asegurarles que estas acciones no establecen los méritos de las alegaciones, y no deben reflejarse negativamente sobre los sacerdotes acusados.
Les doy las gracias por vuestras constantes oraciones por todas las personas involucradas en estas difíciles situaciones, y por mí. Estoy convencido de que la decisión de zanjar estas demandas civiles es un paso significativo para salir adelante, y para lograr que estas cuestiones lleguen a una conclusión justa y equitativa.

Mons. John C. Favalora

Arzobispo de Miami