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Prince of Peace
celebró el Festival de la Hispanidad
Marta Méndez
La
Voz Católica
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El padre
Gerardo Díaz, párroco de Prince of Peace, al terminar la Misa
de 11:30 a.m., que dio inicio al Festival de la Hispanidad
de este año.
Fotos: Rafael Méndez |
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Lo humano y lo
divino se reunieron el domingo 17 de octubre para que fuera un
éxito el Festival de la Hispanidad 2004 de la parroquia Prince
of Peace, localizada en 12800 NW 6 St., Miami. El tiempo, que en
años anteriores amenazó con jugarles una mala pasada, este año
colaboró y fue un día espléndido.
“Hoy estamos
celebrando nuestras diferencias y también la identidad que nos
une”, dijo el párroco Gerardo Díaz cuando comenzó la misa de las
11:30 a.m., después de la cual comenzó “oficialmente” el
Festival de la
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Oscar
Peguero, del grupo de Emaús, fue el ganador del crucero de 7
días al Caribe. |
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Hispanidad, que
había reunido desde muy temprano a todos los grupos parroquiales
que iban a ayudar en la organización de los quioscos y
entretenimientos.
“Este festival
comenzó porque necesitábamos darnos a conocer en el barrio”,
contó Lucy Rodríguez, quien fue la que tuvo la idea original de
celebrar esta fiesta en el año 2000.
Prince of Peace
se inauguró a finales de 1999 y Lucy quería hacer algo “para
involucrar a los niños de la catequesis y a sus familias a
alguna actividad agradable y que a la vez sirviera para recaudar
fondos”, afirma Nury Tejeda, la secretaria de la oficina
parroquial. En estos primeros tiempos las actividades tenían
mucho que ver con la diversidad étnica del barrio, y querían
ofrecerles algo en lo que todas las comunidades representadas se
sintieran unidas e identificadas.
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Los
kioscos de comida típica tuvieron mucho éxito; en esta foto
podemos ver la cola de personas frente al kiosco de Cuba, que
tiene a su lado un puestecito de café. |
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“Se nos ocurrió
que la hispanidad podía ser la ocasión ideal”, explicó Lucy.
Ese primer año
estuvieron representados pocos países, pero cada año se han ido
añadiendo más, a medida que el barrio fue creciendo y se mudaron
personas de otras nacionalidades. Desde hace dos años, el grupo
de Emaús (masculino y femenino), muy numeroso y entusiasta, se
ha hecho cargo de la organización del festival y este año hubo
quioscos de Argentina, Cuba, Chile, España, Honduras, Panamá,
México, Nicaragua, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela
y Colombia.
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Una de
las atracciones que se han hecho populares en esta fiesta es la
exhibición que hacen los niños de los trajes típicos y las
banderas de los diferentes países. |
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En cada uno de
ellos se podían degustar todo tipo de comidas típicas,
elaboradas y donadas por personas de cada país representado. Fue
un día de animación y alegría y un encuentro eminentemente
familiar, que es el sello de esta sencilla parroquia donde todos
se sienten como en su casa.
Paella española,
garbanzos fritos, sangría; gallo pinto con churrasco; empanadas
argentinas y chilenas, torta de membrillo, sándwiches de
chorizo; comida cubana típica y delicioso arroz con pollo…
Platos como para chuparse los dedos, todo ello “sazonado” con
música en vivo; concursos de baile, entretenimientos para niños
(caritas pintadas, granizados, paseos en ponnies) y, al
final, una gran rifa donde el primer premio fue un crucero de 7
días por el Caribe, hicieron de esta ocasión una forma
entretenida y diferente de festejar nuestra herencia hispana.
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Para los
niños hubo muchos entretenimientos, entre ellos, uno de los más
atractivos fue el poder montar en ponnies. |
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Pero no ha sido
aquí solamente donde este año se ha celebrado “a lo grande” esta
fiesta que aúna todas las nacionalidades representadas en Miami
y sus alrededores.
Otras parroquias
de Miami, Broward y Coral Gables también tuvieron la misma
iniciativa y conmemoraron la fecha del 12 de octubre, día del
Descubrimiento de América por Cristóbal Colón.
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Esta es
una actividad eminentemente familiar, donde las madres llevan a
sus hijos para que éstos sigan manteniendo su identidad y
aprendan a amar a su país de origen. |
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